El Super Bowl 60 no solo dejó una final histórica y una avalancha de visitantes en el South Bay. También marcó un hito silencioso, pero decisivo para la economía regional: el transporte público alcanzó un récord de uso hacia y desde el Levi’s Stadium, con 30,000 viajes registrados por la Autoridad de Transporte del Valle de Santa Clara (VTA).

En una región donde la congestión vial es parte de la vida diaria, y donde cada gran evento pone a prueba la infraestructura, el dato tiene peso: alrededor del 20% de los 70,823 asistentes habría utilizado VTA, asumiendo que los viajes fueron de ida y vuelta. La cifra superó en 5,000 los pronósticos de la propia agencia y rebasó el récord anterior de 23,400 viajes durante el tour “Eras” de Taylor Swift en 2023.

En términos de movilidad urbana, esto es una señal de que el transporte público puede ser el factor que determine si un evento masivo se convierte en un éxito económico o en un caos logístico.

Pero la jornada también dejó una lección incómoda: un récord de pasajeros no necesariamente significa una experiencia eficiente para todos, y el margen de error se reduce drásticamente con el próximo gran desafío: la Copa Mundial de la FIFA, con seis partidos programados en Santa Clara entre junio y julio.

El impacto económico detrás del récord

Cuando se habla del Super Bowl, la conversación suele centrarse en hoteles llenos, restaurantes abarrotados, miles de empleos temporales y una ciudad proyectada al mundo. Sin embargo, existe un engranaje que sostiene esa economía: el movimiento. Sin transporte, la economía se atasca.

Cada persona que llega al estadio necesita trasladarse, consumir, trabajar, hospedarse y moverse entre puntos clave del condado: aeropuertos, estaciones, centros de prensa, hoteles, sedes de eventos alternos, y zonas turísticas como Downtown San José.

Por eso, el récord de VTA no es solo un logro operativo: es una demostración de capacidad económica. Movilizar 30,000 viajes significa reducir la presión sobre carreteras, minimizar tiempos muertos, y permitir que miles de visitantes lleguen a tiempo a sus trabajos, turnos y actividades.

En una región donde el tráfico puede convertir 10 millas en una hora, el transporte público se convierte en un activo económico directo.

VTA presume eficiencia postpartido

Según datos oficiales, VTA registró 28,000 viajes en tren ligero y 2,600 viajes en autobús. La prueba más dura, como ocurre en todo evento masivo, no es la llegada sino la salida: cuando decenas de miles intentan abandonar el lugar al mismo tiempo.

La portavoz de VTA, Stacey Hendler Ross, destacó que tras el partido la agencia logró mover a más de 15,000 pasajeros en apenas 90 minutos.

“Después del Super Bowl 60, VTA trasladó de manera segura a más de 15,000 pasajeros desde el Levi’s Stadium en autobús y tren ligero dentro de 90 minutos, superando el punto de referencia de la NFL de dos horas para el manejo de multitudes”, dijo Hendler Ross.

La vocera reconoció que en estos escenarios siempre habrá esperas, pero insistió en que el desempeño fue sólido.

“Si bien se esperan esperas cortas cuando decenas de miles de fanáticos salen de un recinto al mismo tiempo, los equipos de VTA trasladaron de manera eficiente números récord de pasajeros. Esto fue un logro significativo del transporte público”.

El mensaje de VTA es claro: el sistema respondió a la magnitud del evento y cumplió el objetivo central de seguridad y evacuación.

El reto real: la Copa Mundial, seis partidos y presión financiera

El récord del Super Bowl podría verse como una prueba superada. Pero en realidad, fue un ensayo general.

El siguiente desafío es más complejo: la Copa Mundial de la FIFA, con seis partidos en Levi’s Stadium durante junio y julio.

A diferencia de un solo evento, el Mundial implica múltiples jornadas de alta demanda, con visitantes internacionales, horarios distintos, y logística extendida por semanas.

Y aquí aparece el problema estructural: las agencias de transporte público suelen perder dinero por cada boleto vendido. Es decir, aunque el sistema se llene, el costo operativo de mover a tanta gente puede aumentar el déficit.

En otras palabras: un récord de pasajeros puede ser un éxito de movilidad, pero una carga financiera.

¿Por qué esto importa a la comunidad latina?

Para la comunidad latina del South Bay, el transporte público no es un tema abstracto. Es una herramienta diaria de supervivencia económica.

Miles de trabajadores latinos dependen de VTA para:

  • llegar a empleos en limpieza, construcción, servicios y restaurantes,
  • transportar a estudiantes,
  • acceder a citas médicas,
  • conectar con oportunidades en el centro de San José, Santa Clara y Milpitas.

El récord del Super Bowl demuestra que el sistema puede mover multitudes. Pero las historias de espera y confusión también recuerdan que

el éxito de VTA es real, y el récord lo confirma. Sin embargo, los “baches” revelan que el sistema necesita mejoras si la región quiere sostener el ritmo de grandes eventos sin afectar la experiencia del visitante, ni desgastar a trabajadores y residentes.

Con el Mundial en camino, la pregunta no es si habrá demanda. La demanda está garantizada. La pregunta es si habrá recursos suficientes para que el transporte público pueda cumplir, otra vez, con el peso de mover a toda una ciudad.