Mientras la crisis de vivienda continúa desplazando a miles de familias trabajadoras del condado de Santa Clara, una nueva tecnología de construcción comienza a abrirse paso como una alternativa para acelerar el desarrollo de viviendas asequibles. La madera laminada, conocida internacionalmente como mass timber, podría reducir costos, acortar los tiempos de construcción y disminuir el impacto ambiental de los nuevos proyectos.
La falta de viviendas asequibles continúa siendo uno de los problemas más graves en ciudades como San José, Sunnyvale, Mountain View, Santa Clara, Campbell y Los Altos, donde miles de trabajadores destinan gran parte de sus ingresos al pago del alquiler o de una hipoteca, mientras numerosas familias se ven obligadas a abandonar la región debido al elevado costo de vida.
En medio de este panorama, una tecnología de construcción que hasta hace pocos años parecía reservada para proyectos experimentales comienza a despertar el interés de autoridades, urbanistas, arquitectos y organizaciones defensoras de la vivienda. Se trata de la madera laminada estructural, conocida en inglés como mass timber, un sistema constructivo que podría representar una nueva oportunidad para desarrollar viviendas de manera más rápida, eficiente y sostenible.
Aunque todavía son pocos los edificios residenciales construidos con este material en California, varios proyectos impulsados en el condado de Santa Clara indican que la tendencia podría estar cambiando.
Una respuesta innovadora
La Bahía Sur lleva años enfrentando una combinación de factores que ha dificultado la construcción de nuevas viviendas: altos costos del suelo, incremento del precio del acero y el concreto, escasez de mano de obra especializada, largos procesos regulatorios y elevadas tasas de interés. Como resultado, numerosos proyectos inmobiliarios han quedado paralizados o han sido cancelados antes de iniciar su construcción.
Alex Shoor, director ejecutivo de Catalyze SV, una organización de San José que impulsa políticas para aumentar la oferta habitacional, asegura que la región vive un momento decisivo. Por esa razón debe darse impulso al creciente interés que despierta este sistema de construcción.
Para él, la madera laminada representa una herramienta que puede ayudar a reducir algunos de los obstáculos económicos que hoy frenan el desarrollo de viviendas asequibles.
¿Qué es la madera laminada?
A diferencia de la madera tradicional utilizada en viviendas unifamiliares, la madera laminada estructural está formada por varias capas de madera unidas mediante adhesivos industriales de alta resistencia.
El resultado es un material extremadamente sólido que puede soportar grandes cargas estructurales y competir con el acero y el concreto en edificios de varios pisos.
Gracias a esta tecnología, los arquitectos pueden diseñar construcciones más altas utilizando un recurso renovable, reduciendo al mismo tiempo el consumo de materiales con mayor huella de carbono.
Los especialistas destacan que estos paneles llegan prácticamente listos desde la fábrica, permitiendo ensamblarlos rápidamente en el lugar de construcción.
Esta característica disminuye tiempos de obra, reduce desperdicios y mejora la precisión de los proyectos.
Menos tiempo y menores costos
Uno de los principales argumentos a favor de la madera laminada es el ahorro económico. Al requerir menos acero y concreto y simplificar buena parte del proceso constructivo, este sistema puede reducir significativamente los costos de ejecución.
En una región donde construir una vivienda resulta cada vez más costoso, cualquier reducción representa una ventaja importante para promotores y organizaciones sin fines de lucro dedicadas a desarrollar vivienda asequible.
Además, el ensamblaje modular permite que parte del trabajo se realice en plantas industriales antes de llegar al terreno, reduciendo meses de construcción y minimizando las interrupciones para los vecindarios.
Los Altos marca el camino
La innovación ya comienza a tomar forma en el condado de Santa Clara.
Uno de los proyectos más avanzados se encuentra en 330 Distel Circle, en Los Altos, donde se construye un complejo de viviendas asequibles que incorpora madera laminada en su estructura.
Si el cronograma se mantiene, el edificio estará terminado antes de finalizar el año y se convertirá en uno de los primeros desarrollos residenciales del condado que utiliza esta tecnología.
Para Randall Thompson, ejecutivo de preconstrucción de Nibbi Brothers, la decisión de utilizar madera laminada respondió tanto a razones ambientales como a la búsqueda de una construcción más eficiente.
Según explicó, el sistema permitió reducir varios meses del calendario previsto para la obra. La experiencia ha sido tan positiva que la empresa ya estudia aplicar esta tecnología en futuros desarrollos residenciales de mayor tamaño.
Otro proyecto en madera
A comienzos de este mes, un complejo de viviendas asequibles construido con madera laminada recibió una subvención estatal de 50 millones de dólares, un respaldo que fortalece la confianza en este tipo de edificaciones.
El financiamiento demuestra que el Estado de California considera esta tecnología una herramienta prometedora para enfrentar la crisis habitacional.
Además de Los Altos y Sunnyvale, otros proyectos similares comienzan a desarrollarse en diferentes ciudades del condado de Santa Clara.
Beneficios ambientales
El sector de la construcción es responsable de una parte significativa de las emisiones mundiales de dióxido de carbono debido al uso intensivo de cemento y acero. La madera, por el contrario, almacena carbono durante toda la vida útil del edificio y requiere menos energía para su fabricación.
Esto convierte a la madera laminada en una alternativa alineada con los objetivos climáticos de California, estado que busca reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero y promover edificaciones más sostenibles.
Además, muchos arquitectos destacan el valor estético del material, que aporta espacios más cálidos y luminosos.
Empresas locales impulsan el cambio
La innovación también está siendo liderada por empresas de la región.
En Campbell opera MassFrame Solutions, fundada por James Woodbury, que desarrolla componentes modulares combinando estructuras metálicas con paneles de madera laminada.
La empresa acaba de finalizar un proyecto de residencias estudiantiles para la Universidad de California en Santa Cruz y trabaja en el diseño preliminar de viviendas para docentes del distrito escolar de Alum Rock.
Woodbury considera que el futuro pasa por sistemas industrializados capaces de construir viviendas con mayor rapidez, mejor calidad y menores costos. Su objetivo es encontrar desarrolladores dispuestos a convertirse en los primeros grandes usuarios de esta tecnología.
