En los barrios donde muchas veces el sistema de salud no logra llegar, hay personas que tocan puertas, escuchan historias y acompañan procesos. Son los promotores de salud, trabajadores comunitarios latinos que hoy vuelven al centro de una decisión clave: el condado de Santa Clara busca convertir su labor en un pilar permanente del sistema público de salud.

La Junta de Supervisores aprobó por unanimidad avanzar en la creación de un modelo sostenible que permita financiar de manera estable a estos trabajadores, quienes brindan atención directa, orientación médica y acompañamiento culturalmente cercano a las comunidades más vulnerables, especialmente a personas de habla hispana.

“Estamos recurriendo a ellos una vez más para responder a esta crisis”, señaló la supervisora del Distrito 1, Sylvia Arenas, subrayando la urgencia de fortalecer un sistema que ya ha demostrado resultados concretos.

Un puente entre la comunidad y la salud

Durante años, los promotores han sido mucho más que personal de apoyo. Han sido un vínculo de confianza en comunidades donde el idioma, el miedo o la falta de información dificultan el acceso a servicios básicos.

Su rol fue decisivo durante la pandemia de COVID-19, cuando ayudaron a llevar información, vacunas y atención a miles de familias. También han acompañado procesos de prevención, manejo de enfermedades crónicas y navegación dentro de un sistema de salud que muchas veces resulta complejo y distante.

Hoy, su trabajo cobra aún mayor relevancia frente a una realidad preocupante: estudios recientes han evidenciado un aumento en muertes por suicidio, diabetes y sobredosis en la población latina del condado.

Una inversión que salva vidas… y recursos

Más allá del impacto social, el trabajo de los promotores también representa una estrategia eficiente. Según datos del Departamento de Salud Pública del condado, cada trabajador comunitario genera un ahorro estimado de 278 mil dólares anuales en costos de salud, al prevenir hospitalizaciones y reducir la presión sobre los servicios de emergencia.

Sin embargo, pese a su efectividad, estos trabajadores enfrentan condiciones laborales precarias. Muchos dependen de financiamiento temporal y mal remunerado, lo que provoca la pérdida constante de personal capacitado y debilita los programas.

Hacia un sistema más justo y sostenible

El condado evalúa ahora un modelo de financiamiento mixto que incluiría recursos públicos, subvenciones y aportes de aseguradoras como Family Health Plan, Anthem y Kaiser Permanente. Además, se estudia la creación de un centro coordinador que facilite la certificación y el pago de estos trabajadores dentro del sistema Medi-Cal.

La propuesta busca no solo formalizar su labor, sino también reconocer su valor como pieza clave en la prevención, la educación y el acompañamiento comunitario.

Más que atención médica

El impacto de los promotores va más allá de lo clínico. En comunidades como San Martín, han impulsado programas de alimentación saludable, actividades deportivas y apoyo educativo, fortaleciendo el tejido social desde la base.

En tiempos donde los recortes presupuestarios amenazan los servicios públicos, Santa Clara apuesta por una estrategia que pone a las personas en el centro. Apostar por los promotores de salud es, en esencia, apostar por una comunidad más fuerte, informada y acompañada.